Algunas instantáneas del documental “Sombra Espejo”.
Dirigido por Alberto Galán y Edu Villanueva
Producción ejecutiva: Oriol Gràcia
Dirección de fotografía: Sergio Piñera
Sombra-Espejo- Documental
Dirigido por Alberto Galán y Edu Villanueva
Producción ejecutiva: Oriol Gràcia
Dirección de fotografía: Sergio Piñera
SINOPSIS
Iván tiene 29 años, vive en Lloret de Mar y trabaja como operario en el aeropuerto de Girona. Oscar tiene 19, vive en el Barcelonés barrio de la Trinitat Vella y es electricista.
Tienen muchas cosas en común pero apenas se conocen. Los dos son jóvenes, tienen ilusionantes proyectos vitales y viven para el deporte, al que dedican la mitad de su tiempo. Sus vidas se cruzarán en un ring ante centenares de espectadores y se pegarán durante 5 asaltos. Un total de 10 minutos de golpes que se multiplican por todas las horas de entrenamiento, los combates de preparación, los kilómetros recorridos, las heridas y lesiones, las horas de concentración. Un proceso de entrenamiento físico y mental que culmina en el enfrentamiento con el rival, aunque el verdadero combate se vence dentro de uno mismo.
Sólo uno puede alzarse con la copa del campeonato de Catalunya de k1 y conseguir su primer título profesional.
“Espera un milagro”. Estas eran las palabras que encontró grabadas Vicente Ferrer al llegar a su humilde primera habitación en Anantapur en 1969. También es el título del documental que ha firmado Gemma Ventura y que se estrena hoy en seis salas españolas. Un verdadero “milagro” teniendo en cuenta que es un film cuya producción va más allá de la independencia.
Hay que aclarar que esta no es una película sobre Vicente Ferrer, si acaso lo sería sobre su fundación en su primer y tercer acto, mientras que el segundo está dedicado íntegramente a la casta de los dálits, los famosos intocables. Pero que nadie se asuste, no es un publirreportaje de 92 minutos, aunque evidentemente es una publicidad efectiva para la fundación.
“Espera un milagro” es un documental de creación, de los que vale la pena ver en el cine, muy alejado de la narración y estética televisiva. Es de agradecer ver un documental con una fotografía y unos encuadres tan cuidados, donde se demuestra como sacar todo el partido de la cámara ”Red One” y que hace tiempo dejó de importar filmar en celuloide, si sabes cómo hacerlo en digital. La puesta en escena también es impecable, así como el uso de ciertos recursos estéticos, por ejemplo la acertada utilización del split screen, tanto en la forma clásica de partir la pantalla en la sala de edición, como en la de incorporar una pantalla física donde se proyectan imágenes del pasado, en la escena.
Claro que todo este despliegue de recursos estéticos tiene su reverso negativo: le restan espontaneidad a los personajes. El documental adolece de una falta alarmante de acción, a nivel narrativo se acaba convirtiendo en una (estéticamente preciosa) sucesión de cabezas parlantes. El espectador se queda con las ganas de ver a los personajes avanzar, de conocer su día a día por sus acciones y no únicamente por sus declaraciones. Quizá el documental hubiera ganado si la narración tuviera un objetivo hacia el que avanzar y no sólo mostrar mediante la palabra la situación de los pobres entre los pobres.
En definitiva, un buen documental, hecho con pasión, que huye del gore emocional, deja espacio para la esperanza y que reconfortará especialmente a aquellos que colaboran con la magnifica labor de la Fundación Vicente Ferrer. A mi, además me ha reafirmado en una idea que hace tiempo tengo ¿por qué está tan bien considerado todo lo que viene de la India entre algunos occidentales? Muchos alaban la espiritualidad del hinduismo, pero en realidad es una religión que avala un intolerable sistema clasista. Menos mal que hay documentales como este para hacernos pensar.
Alberto Galán Motta
Este es un ejemplo de las Newsletters semanales que preparaba cuando Sagrera Audiovisual se encargaba de la programación del Cine Maldá de Barcelona.
Era un cine con una única sala pero con una programación muy ambiciosa, especializada en cine independiente, como no podía ser de otra forma estando Ramon Colom detrás.
Decidimos darle un toque pop a la Newsletter, con la intención de rejuvenecer la estética del cine, un poco vetusta hasta el momento.
THE KILLING. De más a menos.
(alerta de posibles spoilers)
The Killing me flipaba. En serio. De las series estrenadas esta temporada en Estados Unidos era la que más me gustaba. Por encima incluso de la magna “Juego de Tronos”. Hasta ahora.
Ya me venía mosqueando tantos palos de ciego en la investigación. Llevamos once capítulos y la trama de la investigación apenas a avanzado. Sólo sabemos que hay un (evidente) falso culpable apalizado, pero a excepción del tema del casino, no parece que hayamos descubierto nada real sobre el asesino de Rosie.
No me malinterpreteis. No es que quiera una resolución a lo CSI, con el acusado autoinculpándose en una sala de interrogatorios ante la cara de autocomplaciencia del policia. No. Sencillamente busco tener algo a lo que agarrarme en la trama. Cómo pasa en The Wire, si duda la serie policiaca más realista de la pequeña pantalla.
Lo que ha acabado de cabrearme ha sido el capítulo 11 de la primera temporada: “Missing”, una total y absoluta tomadura de pelo. Un capítulo de relleno en la línea de esos que tanta rabia daban en la segunda temporada de Lost. Yo me pregunto ¿si presumiblemente la temporada va a tener 13 capítulos, para que tomarnos el pelo en el antepenúltimo?
En fin, no quiero se injusto con una serie que, dejando de lado estos detalles, contiene momentos de gran calidad, marca de la casa AMC. Siempre digo que lo que diferencia los productos de AMC de los de otras grandes cadenas como HBO es que, si coges un fragmento descontextualizado de una de sus series (especialmente la inconmensurable Mad Men) puedes pensar perfectamente que estas delante de la producción Hollywodiense del año. No quiero volver al viejo debate Televisión - Cine, para mi en la última decada la tele ha ganado en la calidad a las películas estrenadas em pantalla grande. Quedaba la excusa de la estética cinematográfica. Pero ahora eso ya es historia.
Que conste que voy a seguir confiando en The Killng (sobretodo por el aval de AMC) a pesar del tropiezo del capítulo 11. En serio, no lo veais, os ahorrareis un disgusto.
Teaser-Trailer de Liverpool de Lisandro Alonso. Producida por Eddie Saeta y distribuida por Sagrera Audiovisual. Si alguien ha visto esta película de Lisandro Alonso tendrá una opinión radical sobre la película. No hay término medio. Cuando tienes que hacer el trailer de una película, tu misión debe ser extraer la esencia de lo más interesante de ella y mostrárselo al público. Debe ser especialmente atractiva para el target objetivo (seguidores del género o del autor), pero también debe llamar la atención al espectador ajeno. Por ello decidimos hacer algo arriesgado tomando cómo base la música tarantiniana de los créditos iniciales del film y darle un toque surrealista (casi chanante) al final. A lo mejor no respeta del todo el espíritu de la película de Lisandro Alonso, pero si lo hubiéramos respetado, o bien tendríamos un trailer de un plano estático o bien uno de 13 minutos. Idea y edición: Alberto Galán
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Wanda Jackson vuelve. Por todo lo alto. A los 72 años y resucitada por Jack White. Con el único objetivo de que no acabe la fiesta.
Wanda es considerada de forma unánime la reina del rockabilly, gracias a fogonazos de rock n’ roll cómo “Let’s have a party”, que lo rompieron en los años 50, convirtiéndola en la primera rockera de la historia y en un referente del género.
Durante la década de los 60 y los 70 su estilo viró hacia el pop, el gospel y, sobretodo, el country, pero siempre quedó un poso de fogosidad rockabilly en sus interpretaciones.
Ahora el inquieto Jack White (sí, el de los White Stripes) la ha rescatado del olvido, como ya hizo hace un lustro con la más vaquera Loretta Lynn, y le ha producido un LP brutal.
Le ha suministrado una buena ración de temazos de diferentes artistas, desde Bob Dylan a Amy Winehouse, pasando por Johnny Kidd and the Pirates. “Party ain’t over” Es rockabilly, sí, pero también pop vintage, country y soul, impregnado de un aire de decadencia grandilocuente que sólo se consigue haciendo las cosas con sinceridad.
La voz de Jackson se muestra, a los 72 años más expresiva que nunca y la producción de White es brillante. Él se ha encargado de juntar en Nashville a un supergrupo con miembros de The Racconeturs y de My Morning Jacket para arropar a la diva en su ¿última? aventura musical.
“Party ain’t over” es uno de los discos de 2011 y mucho tienen que cambiar las cosas de aquí al 31 de Diciembre para que cambie de opinión.
¿ doppelgänger?
El doppelgänger soy yo y no.Es mi doble fantasmagórico. Mi “dobleandante” en una traducción libre y acientífica del alemán.
También puede significar “mi gemelo malvado”. Pero eso es imposible. Si tuviera un gemelo, el malvado sería yo.